sábado, 4 de octubre de 2008

ÚBEDA: LA CLASE SE IMPONE

Buena tarde la del maestro hoy en Úbeda. Una tarde en la que dejó ver sus ganas y su disposición nada más abrirse de capote con el primero de la tarde, al que dibujó varias verónicas de bella factura rematadas con dos medias marca de la casa. El toro de Albarreal mostraba ya su clase, una clase que posteriormente evidenció al tomar la muleta del Fino. El maestro lo ha entendido a la perfección, e imponiendo también su clase y su calidad, ha ejecutado una faena importante, iniciada con mucha torería sacando al astado al tercio. Entonces ha surgido el toreo profundo y largo en redondo, en tres series que han ido a más, siempre aderezadas por un gusto superior en los remates, para posteriormente instrumentar un toreo al natural que ha tenido menos continuidad, ya que el toro repetía menos, pero donde han sobresalido también varios muletazos sensacionales. De vuelta a la derecha, dos nuevas series llenas de empaque y sabor, y un cierre por bajo a modo de pases de la firma rematados con una majestuosa trincherilla. Estocada en lo alto y dos orejas.

El cuarto ha sido totalmente opuesto. Un toro manso y reservón, que nunca se ha entragado, y con el que El Fino ha hecho el esfuerzo, tragándole mucho y exprimiendo al máximo lo poco que el toro quería ofrecer por ambos pitones. De no pinchar hubiese caído otra oreja.

Lo dicho, tarde importante la de Juan Serrano hoy en Úbeda. Una más dentro de un extraordinario tramo final de temporada. Y es que la clase, tarde o temprado, acaba imponiéndose y haciendo valer su crédito.

CRÓNICAS DE LA PRENSA

Finito de Córdoba toreó sensacionalmente a la verónica y mejor aún en dos medias verónicas, realmente sublimes, para después instrumentar con la franela un trasteo de la firma con series por ambos pitones cortas, pero de magnífico trazo y con la muleta arrastrando por la arena. Se pudo ver un Finito motivadísimo, que ligó perfectamente las tandas y las remató casi siempre con pase de pecho y algunas trincherillas de elegante ejecución, matando de buena estocada y consiguiendo las dos orejas. Otra vez Finito de Córdoba en un pueblo de Jaén, rayando a gran altura para en el otro superar las dificultades de un soso animal que creó bastantes complicaciones, pero que superó con técnica depurada y sólo fallando con la espada al necesitar cuatro envites y un descabello, siendo ovacionado. (Angel del Arco, Diario Ideal)

Finito, de blanco y plata, hizo alarde de su estilo en la plaza de San Nicasio. Frente a la primera res se presentó muy torero y deleitó a los allí congregados con un toreo largo y profundo que desembocó en una magnífica estocada que le hizo merecer las dos orejas y que lo sacaran a hombros por la puerta grande. Su segundo toro, el cuarto de la tarde, le trajo más complicaciones. En todo momento se mantuvo por encima del animal y se tuvo que conformar con una ovación del público después de pinchar. (Diario Jaén)